Qué es una dieta alcalina y para qué sirve

 


 

Como todas las dietas tienen un fuerte componente biológico y científico (metabolisto, digestión, nutrientes…), me gusta empezar mis libros dando pinceladas superficiales de la dieta e ir, poco a poco, profundizando en los conceptos y teorías. Dicho de otro modo, intento crear una especie de embudo para que tú puedas digerir (nunca mejor dicho) toda la información sin atragantarte. Pero en este caso, con la dieta Alcalina, me he encontrado con un muro que no he conseguido sortear. He tratado por todos los medios de encontrar una forma de explicar la dieta Alcalina sin usar palabrejas difíciles (como pH, alcalinización, acidificación…) pero no ha habido manera. He fracasado estrepitosamente. Así que, al final, he decidido rendirme y ponerme en plan profesora mala. Voy a explicarte la dieta Alcalina desde la base, aunque ello conlleve explicar las cosas dos o tres veces. Pero, ¡no te preocupes! He procurado hacerlo lo más ameno posible para que lo entiendas todo ¿Estás preparada? ¡Vamos allá!

 

Empecemos por lo básico: el pH

 

¡Seguro que te suena el pH de los anuncios de champoo! (“Nuevo champoo de largarto con esencia de piedra lunar con pH Neutro”). Las siglas pH corresponden al término Potencial de Hidrógeno. El concepto corresponde a un parámetro bioquímico de las células y tejidos del tu cuerpo que expresa la concentración de iones de hidrógeno en una determinada solución.

 

El pH se mide en una escala de 0 a 14; mientras más nos acercamos al cero la solución será más ácida, en cambio al aproximarnos al 14 será más alcalina y tendrá una mayor afinidad para absorber los iones de hidrógeno. Un nivel de 7 corresponde a un pH neutro (el de los champúes). Hasta aquí vamos bien, ¿no?

 

Pero te estarás preguntando, ¿Por qué Jessika me está hablando del pH? ¿A mi qué me importa? Pues te importa porque el nivel de pH es importante ya que tiene varias implicaciones en las reacciones químicas que se llevan a cabo en nuestro organismo, pudiendo favorecerlas e incluso afectar la velocidad a la que ocurren. Vamos a ver en qué nos afecta el pH en nuestra vida cotidiana.

 

Importancia del ph en el organismo

 

El pH es un parámetro tan importante que el organismo cuenta con varios sistemas amortiguadores que tienen como objetivo mantener un nivel constante de pH en un rango estrecho que oscila entre 7,35 y 7,45 a nivel de la sangre. Tu piel también tiene su propio valor pH, que se mantiene entre 4 y 6,5, y que ayuda a protegerte de cuerpos extraños. Otro ejemplo es la vagina (¡Si! ¡Tienes ácido en tu zona íntima, amiga!) cuya mucosa se ubica en valores por debajo de los 4,7. Esto constituye un mecanismo protector frente a la colonización y sobrecrecimiento bacteriano.

 

Pero no todo nuestro cuerpo está tan balanceado como la sangre o la piel. Tu estómago, por ejemplo, tiene un valor pH que oscila entre 1,35 a 3,5. Como recordarás, cuanto más cercano al 0 es el valor, más ácido es. Es decir, que tu estómago contiene ácidos muy potentes que son los encargados de digerir los alimentos así como eliminar los microorganismos que son ingeridos junto a los mismos.

 

Estos ejemplos muestran que existen variaciones de niveles de pH en nuestro cuerpo que son necesarias para que cada estructura pueda llevar a cabo correctamente su función. Pero no sólo existen esos cuatro. Hay unos cuantos más:

 

ÓRGANO, FLUÍDO O MEMBRANA

pH

FUNCIÓN DEL pH

Piel

4 a 6,5

Barrera protectora frente a microorganismos

Orina

4,6 a 8,0

Limitar el sobrecrecimiento bacteriano

Estómago

1,35 a 3,5

Digestión de las proteínas

Bilis

7,6 a 8,8

Neutralizar el ácido estomacal y contribuir a la digestión

Líquido pancreático

8,8

Neutralizar el ácido estomacal y contribuir a la digestión

Secreción vaginal

< 4,7

Limitar el sobrecrecimiento de gérmenes oportunistas

Líquido cefalorraquídeo

7,3

Proteger al encéfalo

Líquido intracelular

6,0 a 7,2

Se relaciona con los procesos metabólicos intracelulares

Suero venoso

7,35

Estrechamente regulado

Sangre arterial

7,4

Estrechamente regulado

El pH de tu sangre alcalino

 

¡Vampiros, despertad, que hablamos de sangre! ¿Recuerdas la escala de 0 a 14 del pH? Un pH de valor 7 se considera un pH neutro. Todo lo que esté por arriba se considera alcalino y lo que está por debajo, ácido. Bien, pues la sangre es un fluido que tiene un pH entre 7,35 y 7,45 lo cual es ligeramente alcalino. Este hecho es una de las razones que, en los comienzos de la dieta alcalina, llevó a pensar que la alcalinidad es una condición favorable para el funcionamiento del organismo.

 

Este valor en condiciones de normalidad se mantiene siempre dentro de este rango. Para ello el organismo cuenta con una gran cantidad de mecanismos regulatorios (que te explicaré más adelante), que permiten que este valor permanezca en esta banda de forma constante. Cuando este valor está alterado (es decir, fuera de ese rango), es un signo de posible enfermedad y se recomienda una visita al médico.

 

cual es el ph de la orina

 

La orina es un producto de excreción originado en el riñón por filtración de la sangre (¡vaya novedad!). Este fluido juega un importante papel en el equilibrio ácido base del organismo al ser una de las principales vías de excreción. A diferencia de la sangre, el pH urinario es variable, es decir, que la orina puede ser ácida o alcalina dependiendo de factores como la alimentación. Por ejemplo, el consumo de alimentos como los vegetales se asocia a la emisión de una orina alcalina, mientras que las dietas ricas en carne, derivados lácteos y gaseosas lo hacen con una orina más bien ácida.

 

Para medir el efecto que los diferentes alimentos tienen sobre la orina, se creó el concepto PRAL: Carga Ácida Renal Potencial (Potential Renal Acid Load, en inglés). El PRAL es un valor estimado y se expresa en cantidad de ácido presente en 100 g de alimento. Un valor positivo indica que el alimento acidifica la orina, mientras que un valor negativo indica que el alimento la alcaliniza. Todo claro de momento, ¿no? A modo de ejemplo, he compuesto la siguiente tabla con los principales tipos de alimentos y su PRAL. La tabla es muy fácil de utilizar. Cuanto mayor sea el valor positivo, más fuerte es el efecto acidificante en el cuerpo. Por ejemplo, la trucha (10,8) es un producto altamente acidificante mientras que las uvas pasas (-21) son un buen alcalinizante.

 

Alimento

Carga ácida renal potencial

Grasas

Mantequilla

Aceite de oliva

-0,5

0,0

Frutas

Nueces

Avellanas

Jugo de naranja

Jugo de manzana

Duraznos

Bananas

Uvas pasas

8,3

6,8

-2,9

-2,2

-4,8

-5,5

-21,0

Cereales

Arroz integral

Avena

Harina de trigo

Pasta

Hojuelas de maíz

Arroz blanco

12,5

10,7

7,3

6,5

6,0

4,6

Legumbres

Lentejas

Arvejas

3,5

-3,1

Pescado

Trucha

Bacalao

10,8

7,1

Bebidas

Cerveza

Gaseosas de cola

Vino blanco

Café

Vino rojo

0,9

0,4

-1,2

-1,4

-2,4

 

Dieta alcalina para adelgazar

 

Ahora que ya conoces estos conceptos básicos, ya puedo explicarte qué es y en qué consiste la dieta Alcalina sin peligro a que empieces a darte cabezazos contra la pared. Así pues, la dieta Alcalina es un régimen basado en la creencia de que un equilibrio entre acidez y alcalinidad en el cuerpo mejora el metabolismo, proteje de enfermedades y ayuda a perder peso. Es decir, así como las demás dietas del mercado ponen su atención en los alimentos que engordan y los que no, la dieta Alacalina se centra en los alimentos que (según ésta) afectan, o no, a nuestra salud.

 

Con este fin, la dieta alcalina apuesta por una alimentación a base de frutas y verduras dejando de lado a las carnes rojas, de cerdo, aves de corral, etc. así como a los lácteos. Por supuesto, las grasas y los azúcares también están excluidos de esta dieta (más tarde te mostraré la lista completa de alimentos permitidos y prohibidos). Consumiendo los alimentos permitidos, conseguiremos devolver al cuerpo el pH neutro y mantener un nivel de alcalinidad estable dentro del rango del pH (el espectro de 0 a 7, ¿te acuerdas?).

 

Uno de los pilares básicos sobre los que se sustenta este régimen es el hecho de que ciertos estudios científicos muestran que las enfermedades de tipo cardiovascular, de pulmón, riñones, cerebrales e incluso el cáncer, tienen más tendencia a desarrollarse en un cuerpo con un elevado porcentaje de acidez que en un cuerpo más de tipo alcalino (más tarde hablaremos de los estudios científicos que demuestran o no las bondades de la dieta Alcalina).

 

Los origenes de la dieta Alcalina

 

¡Vamos con un poquito de historia! (¡Pero sólo un poquito!). La relación entre la alimentación y la enfermedad es un planteamiento que surgió con científicos como Claude Bernard, quienes dieron los primeros pasos en el estudio de la fisiología relacionada con la forma en que ocurren los diversos procesos en el organismo. Estos investigadores buscaban evaluar la funcionalidad de las estructuras descubiertas previamente por los anatomistas, quienes sacaron al cuerpo humano del plano místico y lo trajeron a la mesa de disección para darle un carácter científico (no te sorprenderá saber que durante gran parte de nuestra historia, la gente creía que las enfermedades eran causa del enfado de los dioses).

 

Mas adelante, hacia los años veinte, se comienzó a hablar por primera vez sobre la alimentación en términos de alcalinidad. El ejemplo más destacable fue William Howard Hay quien, tras muchos estudios presentó su dieta, la dieta Hay (¡Si! Como si fuera un quejido: “ay que dolor!”… un nombre poco apropiado para un dieta en español), proponiendo la clasificación de los alimentos en ácidos, básicos (alcalinos) y neutros. Hay escribió varios libros sobre el tema y difundió este conocimiento que tuvo mucho auge inicialmente. Pero con la llegada de nuevos estudios y descubrimientos sobre el pH y la fisiología celular, se descifraron los mecanismos reguladores de varios procesos químicos que no se habían descubiero hasta la fecha, lo que silenció la teoría de la dieta del señor Hay por un tiempo.

 

Un tiempo no muy largo ya que, en el año 2002, el autor estadounidense Robert Young devolvió a al régimen alcalino su protagonismo con su libro “El milagro del pH” que se convirtió inmediatamente en un Best Seller. Desde entonces la dieta ha sufrido varios altibajos pero siempre se ha mantenido como una de las dietas más comentadas, junto a la dieta Paleo y la dieta Cetogénica. De hecho, gracias a las opiniones de figuras de la farándula, la dieta goza de una mágnifica salud ¿Te pica la curiosidad por saber de qué figuaras hablo?

 

La dieta alcalina de las famosas

 

Las celebrities siempre están a la cabeza en todo. Desde la moda hasta la nutrición, son millones los ojos que las siguen y examinan cada foto de instagram. Respecto a la dieta Alcalina, son varios los famosos que la han adoptado, no sólo para mejorar su figura y ayudarles a lucir un vientre más plano, sino también porque apuestan a sus efectos desintoxicantes, lo que ha llevado a que en Hollywood se haya dirigido la mirada a los jugos alcalinos como una fuente de nutrientes saludables que además pueden resultar beneficiosos como desintoxicantes (más tarde encontrarás un capítulo sobre los zumos alcalinos, ¡no te preocupes!).

 

Aquí te dejo una lista con algunas de las celebridades que han hecho público su amor por la dieta Alcalina en algún momento de su carrera:

  • Gwyneth Paltrow

  • Kirsten Dunst

  • Demi Moore

  • Elsa Pataky

  • Jennifer Aniston

  • Chris Hemsworth

  • Marc Jacobs

  • Mark Ruffalo

  • Josh Duhamel

  • Victoria Beckham

  • Channing Tatum

  • Rachael Ray

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